Fuente (artículo original)
Bombail V, et al. (2022). Bonded by nature: Humans form equally strong and reciprocated bonds with similarly raised dogs and wolves. Frontiers in Psychology. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.1044940
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1. ¿Por qué hicieron esta investigación?

Los perros han vivido mucho con humanos y tienen una imagen de "vincularse bien con la gente." Los lobos suelen verse como "salvajes," y podríamos suponer que no forman un vínculo tan fuerte con humanos como los perros. Pero ¿y si comparamos perros y lobos criados de la misma forma por humanos? ¿Diferiría la fuerza del vínculo, o los lobos también podrían formar un vínculo similar si se crían igual?

Los investigadores compararon perros y lobos criados a mano: qué tan fuerte sentía el humano el vínculo, cuánto mostraba el animal apego y cercanía a la persona, y si el vínculo era recíproco. Querían ver si el vínculo era fuerte "porque es un perro" o "porque se criaron cerca de humanos desde pequeños."


2. ¿Cómo se hizo el estudio?

Todos los perros y lobos del estudio se criaron en la misma instalación, con los mismos principios, por humanos desde el destete. Comida, juego y contacto se mantuvieron lo más parecidos posible para que "cómo se criaron" afectara menos el resultado. El equipo midió (1) qué tan fuerte sentía el humano el vínculo (encuesta) y (2) qué tan cerca respondía el animal a esa persona (p. ej. buscándola, quedándose cerca) observando la conducta. También comprobaron si el "vínculo declarado por el humano" y la "conducta de vínculo del animal" coincidían (reciprocidad).


3. ¿Qué encontraron?

Criados de la misma forma, perros y lobos no difirieron claramente en fuerza del vínculo. Tanto la puntuación de vínculo del humano como la conducta de cercanía del animal se predijeron mejor por "criados a mano o no" que por especie (perro vs lobo). Así que la experiencia con humanos desde pequeña jugó un papel grande—el resultado se acercó más a "el vínculo es fuerte porque crecimos juntos" que a "porque es un perro." Al mirar la reciprocidad, cuanto más fuerte sentía el humano el vínculo, más tendía el animal a responder con cercanía; este patrón fue similar en perros y lobos. Así que crianza compartida y respuesta mutua pueden importar más para el vínculo que la especie sola.


4. Lo que este estudio no dice

No dice que "los lobos pueden vincularse con humanos tanto como los perros en cualquier situación." La comparación fue en un entorno de investigación con las mismas condiciones de cría; no podemos aplicarla directamente a perros de compañía típicos o lobos en libertad. El número de animales fue limitado. Pero sí muestra que criados de la misma forma, perros y lobos pueden mostrar un nivel similar de vínculo con humanos.


5. Qué podemos llevarnos

La mayoría de los perros que vemos en la vida diaria "han crecido con humanos," y esa experiencia probablemente juega una parte grande en su "vínculo con la gente." Así que no es solo "ser perro" lo que hace el vínculo—cómo se criaron y qué experiencias se compartieron pueden moldear la fuerza y la forma del vínculo. El tiempo y las respuestas que compartimos con nuestro perro cada día pueden leerse como construir el vínculo. El vínculo no lo da solo un lado; lo construyen juntos humano y animal. Este estudio lo ilustra comparando perros y lobos.


En resumen

Perros y lobos criados a mano de forma similar no difirieron claramente en fuerza del vínculo con humanos; "criados a mano o no" predijo el vínculo mejor que la especie. El vínculo era recíproco, y el patrón fue similar en ambos. Así que no fue "porque es un perro" lo que hizo especial el vínculo—la crianza compartida y la respuesta mutua jugaron un papel grande. Este estudio lo muestra.


Fuente (CC BY 4.0)
Bombail V, et al. (2022). Bonded by nature: Humans form equally strong and reciprocated bonds with similarly raised dogs and wolves. Frontiers in Psychology. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.1044940
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